Cómo cuidar tu tabla, bindings y cuerda para que duren más y rendas mejor en cada sesión.
El equipamiento de wakeboard representa una inversión significativa, y un buen mantenimiento puede extender considerablemente su vida útil. Dedicar unos minutos después de cada sesión al cuidado del equipo marca la diferencia a largo plazo.
El enjuague con agua dulce es el paso más importante y el más fácil de implementar. El agua salada, el cloro de las piletas o simplemente la suciedad del río pueden degradar los materiales si se dejan sin limpiar. Después de cada sesión, enjuagá la tabla, los bindings y la cuerda con agua dulce limpia.
El secado adecuado es igualmente importante. No guardes el equipo húmedo: la humedad prolongada genera hongos en los bindings y puede afectar la estructura de la tabla. Dejá todo secar al aire, lejos del sol directo, antes de guardarlo.
Los bindings requieren atención especial. Las partes plásticas y los materiales de espuma pueden degradarse con el tiempo y la exposición al sol. Cuando los bindings no están en uso, almacenalos lejos de la luz solar directa y evitá doblarlos de manera forzada.
La cuerda y el handle necesitan revisión periódica. Inspeccioná la cuerda en busca de deshilachados o cortes, especialmente en los extremos y en el punto donde se conecta al handle. Una cuerda dañada es un riesgo de seguridad y debe reemplazarse de inmediato.
La tabla puede necesitar reparaciones menores de vez en cuando. Los golpes en los cantos o pequeñas delaminaciones son comunes con el uso intensivo. Existen kits de reparación específicos para tablas de wakeboard que permiten resolver estos problemas sin necesidad de un taller especializado.


